**LA LECTURA: UN MUNDO POR DESCUBRIR**
Hay
muchas razones por las que los adolescentes evitan leer. En ocasiones es porque
les resulta difícil o porque prefieren salir a jugar con sus amigos, es
importante estimularlos leer. Como docentes, nuestro trabajo no solo es ayudar
a los estudiantes con la lectura, sino también estimularlos a leer
regularmente. Motivar a los alumnos a leer puede ser un reto, pero hay varias
formas de lograr que tus estudiantes se interesen por la lectura.
Algunas estrategias para fomentar la lectura en los estudiantes de secundaria podrían ser:
1.- Solicitar a
los estudiantes que escojan su libro favorito, o uno cuyo final no les guste.
Cuando cada estudiante haya elegido un libro, pedir que escriban un final
alternativo para él. Esto no solo prueba su creatividad, también ejercita sus
habilidades de redacción y ortografía. Cuando hayan terminado, hacer que lean
el final alternativo a sus demás compañeros.
2.-Estimular la
lectura con participaciones. Se puede hacer una lista de libros que se quiere
que los alumnos lean o pedir que hagan sus propias listas de al menos cinco
libros. Solicitar que lean esos libros a su familia, amigos o a ellos mismos.
3.-Se puede leer un
libro junto con los alumnos. Después de cada párrafo, se puede hacer un cambio
de lectores haciendo que los estudiantes elijan al próximo lanzando una pelota.
La persona que tiene la pelota lee y, cuando termina, la lanza a otro
estudiante y así sucesivamente. Esto hará que los estudiantes se interesen por
leer para poder lanzar la pelota.
4.-De igual manera se
puede representar diferentes escenas de un libro. Después de cada capítulo, se divide
a los estudiantes en pequeños equipos. Dándoles un tiempo aproximado de 20
minutos para que organicen un obra corta sobre lo que sucedió en el capítulo.
5.-Se puede
proporcionar a los estudiantes hojas blancas o solicitar un cuaderno blanco.
Pedir que escriban sus propias historias cortas sobre el tema que deseen. De
este modo, escribirán sobre cosas que les interesan, lo que puede estimularlos
a seguir escribiendo. Cuando terminen, pedir que lean sus historias a sus
compañeros.












